• Jaume Feliu

Paz

En referencia a la palabra paz hay un pensamiento automático que aparece de inmediato en nuestras mentes, no guerra. Pero no es a está paz a la que hoy quiero referirme, tampoco a La Paz que vamos a buscar en unas vacaciones en un lugar tranquilo lejos del mundanal ruido.

La Paz a la que me refiero, es aquella paz a la que todos citamos de forma inconsciente y que nadie analiza cuando decimos que hay que dejar a una persona morir en paz.


Para ello evidentemente, no trasladaremos al enfermo a un lugar donde no haya guerra; el morir en paz se sobreentiende como un dejarlo tranquilo y esto significa dejar de presionarlo con tratamientos médicos, presiones familiares, sociales, documentos, políticas, y por fin emocionales.

Con estas ultimas presiones, sobretodo con las propias, es más difícil la desconexión, no podemos huir de nosotros mismos, nosotros no, pero nuestro inconsciente si, está programado para ello.


Llegado el momento, nuestra mente enfoca y escoge haciendo palidecer los problemas que nos ofuscan. Nuestros pensamientos adquieren una claridad interna que no habíamos tenido nunca y una paz que se nota en la vivacidad de colores y sonidos...


El miedo, la vergüenza, la culpa, el odio, la desesperacion, etc, en este momento aparecen palidecídos por este poder nítido extremadamente eficaz, haciendo una resolución definitiva llamada confianza. Con esta palabra utilizada en su sentido estricto, nuestra mente deja entrar la Paz para que seamos capaces de morir tranquilos. No siempre, en este momento, la persona fallece, pero si lo hace, podéis estar seguros de que, en un tiempo récord, ha revivido toda su vida, se ha perdonado, se ha confortado y se ha ido en paz, siempre es así. Los pensamientos de los familiares respecto a que haya quedado nada por hacerle, son infundados, todo esta hecho y cuando digo todo es TODO porque todo lo humano es precisamente de lo que el alma se desprende de forma automática antes de dar el paso y TODO empequeñece hasta no ser mas que una simple anécdota que viven como si no estuviera pasando.

Si no fallece, aprende, ahí es donde entra el concepto de túnel de luz del que hablan en muchos libros de autoayuda. No necesariamente la persona debe entrar en un túnel o verlo a su derecha como siempre se ha dicho, dependiendo de la personalidad del individuo, su grado de formación o fantasía lo describirá de formas distintas.


Me limito a mis propias vivencias y a los relatos de muchos pacientes cuando afirmó que el común denominador es el color brillante , el sonido y la claridad de mente.

La vuelta al día a día después de una vivencia parecida, no hay que echarla nunca en saco roto, sin grandes aspavientos, debemos cambiar muchas puntos de vista utilizados hasta el momento, sin hacer nada especial, rectificando sutilmente haciendo mas feliz a nuestro entorno y a nosotros mismos y siendo mas felices.

¿Podríamos hablar de un milagro? No, por cierto, es un mecanismo con el cual nacemos, como el instinto de mamar, el de aparearnos, el de cuidar a nuestros hijos, etc.

Hay tanto que aprender...

¿Que es lo que no sabemos respecto a cómo conducir este cuerpo que nos ha sido dado, y a esta alma que tenemos asignada? Mucho. Muchísimos, pasamos por caminos trillados uno tras otro y raramente canviamos el enfoque de nuestra vida si no es por un susto, un disgusto, o algo que haga temblar los cimientos de nuestra existencia. Ahi es donde se producen estos milagros.

El libro un curso de milagros es para mi, una referencia especialmente válida. He aprendido mucho de el, pero recojo de él solo una pequeña frase, el ser humano impone sus límites.


Yo añado: y además de forma inconsciente la mayoría de las ocasiones.

Somos, seremos siempre lo que queramos ser, si limito mis sueños, mis anhelos, mis aspiraciones, me estoy limitando a mi mismo como lo haría un carcelero, y lo estoy haciendo por el que dirán, por amor o dependencia, por enfermedad o condición social...


Juguemos todos, a no poner límites, sin ellos nada es imposible.

Hermes Trimegistro, maravilloso maestro, guía y mentor decía: Lo mismo que esta arriba, esta abajo.


Frase celebre, pero nunca mejor dicho y de mejor comprobación en los últimos tiempos; huracanes, terremotos, maremotos, corrimientos de tierra, incendios....se suceden, y no acaba de paliarse uno de ellos cuando ya han aparecido dos más en un sitio u otro de este mundo...

Lo mismo pasa en los desastres humanos, guerras, refugiados, conflictos sin fin en todas las sociedades y en todos los puntos cardinales del planeta.

¿No os suena el planteamiento de la capa de ozono amenazante, el artículo 155, la DUI, amenazantes también provocando en las mentes la misma sensación de caos e inseguridad siendo temas diametralmente opuesto?

¿No os escandaliza el tema de los refugiados, sin sitio adonde ir, porque a los magnates de turno se les ha ocurrido provocar las guerras en sus países y enriquecerse con ellas ?





A ellos les da lo mismo el país que los acoja, solo piden poder subir a sus hijos con el máximo de garantías , las cuales no tenían en sus países de origen... y todos estos países cargados de razón, de antigüedad, de clase, de buen hacer, haciendo gala de su europeísmo, per no son capaces de ofrecer un simple lugar de "su" paz a niños , ancianos y enfermos...

Seneca decía : tu poder es mi miedo , si yo ya no tengo miedo , tu ya no tienes poder...

Yo; si el mundo por un momento pudiese ver los colores, la luz y los sonidos antes descritos y aparcar todo lo que enturbia nuestras mentes de falsas premisas , podría entonces morir...

Morir el caos, el capitalismo desaforado, el falso proletariado, el no saber ver, el existir para conseguir poder dando miedo y hacer fallecer también la culpa emanada de este poder... Entonces y solo entonces el mundo conseguiría en vida LA PAZ.


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